Consejos para abrir una franquicia

28 julio, 2016
Consejos para abrir una franquicia

Si estás pensando en montarte tu propia franquicia para no depender de empleadores ni jefes, tienes que leer este artículo, donde vamos a darte una serie de consejos para que puedas llevar tu proyecto a buen puerto y logres un gran éxito empresarial como es el caso de todas las ideas bien pensadas y trabajadas, como ocurre con la tienda online Andandito, de zapatos para niños, algo que cualquier padre valora en la actualidad, cuando apenas tienen para salir de tiendas a equipar a sus niños y las compras por internet se hacen más necesarias que nunca.

La franquicia es uno de los  modelos preferidos, especialmente por los jóvenes, quienes ven en este tipo de negocio una oportunidad para conseguir su primer sueldo y ponerse a trabajar en un país donde el trabajo por cuenta ajena escasea y las condiciones laborales son cada vez más deprimentes. Abrir un negocio desde cero no es una tarea para nada sencilla y gracias a las franquicias los empresarios cuentan siempre con el apoyo de los franquiciadores, quienes les guían en este difícil camino y les dan ya el valor y la imagen de una marca que se ha ido consolidando con el tiempo.

Pero montar una franquicia no es tampoco un asunto baladí y debemos seguir una cierta serie de consejos que nos ayudarán a tener éxito o, al menos, no perder el dinero que hemos invertido desde un comienzo como canon a entregar al franquiciador.

La economía, el factor principal

En este sentido, el dinero es uno de los principales temas que debemos tratar. Y es que toda franquicia exige de unos determinados gastos fijos que, como decíamos, se entregan al franquiciador a modo de canon para que nos permita usar su imagen. Asimismo, muchas de estas empresas nos solicitan también cada año un porcentaje de los beneficios. Como esta cantidad no es la misma para todas las franquicias, ya que algunas exigen más que otras, debemos calcular bien el presupuesto con el que contamos para no llevarnos después sorpresas o vernos con el agua al cuello, así como no ponernos a hacer castillo de arena con la franquicia que más nos guste de todas si no podemos pagarla. En este sentido tendremos que evaluar también nuestra capacidad para comprar un local o alquilarlo, no únicamente hacer frente a los gastos del franquiciado. Y también debemos valorar cuál es la disposición que tenemos para abrir el negocio, el tipo de horario que podemos cumplir e incluso el apoyo familiar a la hora de sacarlo adelante.

Los gustos, no obstante, son también una parte importante a la hora de elegir el tipo de negocio que queremos abrir a modo de franquicia. ¿Y por qué decimos esto? Pues porque todo el mundo tiene unas aptitudes diferentes y destaca en algo por encima todo. Hay personas a las que se las dan bien las letras, los números, que cocinan mejor, que tienen labia para vender o que tienen una cierta inclinación por la moda, así como hay quien prefiere la restauración. En función de aquello en lo que nos sintamos más cómodos, es conveniente elegir el tipo de negocio, ya que si hay suerte estaremos muchos años en él, sino toda la vida, y ya sabe que trabajando a gusto se es más feliz. Haz lo que te gusta y no tendrás que trabajar nunca, reza el dicho.

Una vez escogido el sector al que vamos a dedicarnos, debemos empaparnos muy bien de sus peculiaridades, y una de las mejores formas de hacerlo es preguntando a conocidos que trabajen en lo mismo o incluso pedir unas prácticas en un establecimiento similar para saber bien cómo funciona. Asimismo, si es posible, sería muy conveniente poder hablar con otro franquiciado de la misma empresa, para conocer de primera mano cuáles fueron los problemas con los que se encontró a lo largo del tiempo y así como cualquier otro dato que pueda parecerle trascendente antes de decantarse por ese negocio.

Además, debemos estudiar muy bien no solamente la empresa franquiciadora, sino también el mercado en el que queremos abrir una sucursal de la misma, ya que no todo triunfa en cualquier parte por igual. Lo mejor para esto es acudir a una cuna de empresas, donde nos pueden hacer un estudio de viabilidad en función de la localización, la competencia, etc.

Y si lo ves factible, adelante, porque las franquicias son siempre una gran forma de convertirnos en empresarios con un cierto aval de una empresa de solvencia respaldando nuestro negocio.