El fuego no admite excusas

2 marzo, 2018
El fuego no admite excusas

A la hora de establecer un negocio de franquicia, o una oficina, se deben tener factores de seguridad que están regulados por Ley. En concreto, la Ley de Riesgos Laborales establece unas normas de obligado cumplimiento que tienen como fin proporcionar una seguridad básica para llevar a cabo cualquier profesión.

Los accidentes laborales no son una broma, ocurren y con más frecuencia de la que nos gustaría. Para cualquier empresa las condiciones de seguridad deben de ser certificadas por una empresa de riesgos laborales, pero posteriormente a esa visita se pueden dar situaciones de riesgo de accidente sin ser realmente conscientes.

Uno de los accidentes más peligrosos que hay es el de los incendios, ya que debido a un cortocircuito a un descuido se puede generar una llama que se propaga rápidamente, ya que es fácil tener material combustible cerca. En el artículo de hoy vamos a hablar con detalle sobre el fuego, sus causas de propagación y los métodos de contención.

Causas del fuego y sus métodos de control

El fuego es una reacción química de combustión, basada en fenómenos de “oxidación-reducción” fuertemente exotérmicos que se manifiesta por un gran desprendimiento de luz y calor. Por el contrario, el incendio es un fuego incontrolado. Sus efectos son generalmente no deseados, produciendo lesiones personales por el humo, gases tóxicos y altas temperaturas, y daños materiales a las instalaciones, productos fabricados y edificios.

El fuego se produce cuando existen simultáneamente en el tiempo y el espacio los tres factores: combustible; comburente, normalmente el oxígeno del aire; y calor, que aporte la energía necesaria para activar la reacción. Estos factores son a veces inevitables en cualquier empresa, por lo que utilizar materiales ignífugos puede ser una solución para evitar los incendios.

Además, se considera necesario, para la producción de la llama la existencia de reacciones en cadena provocadas por la auto inflamación de los gases desprendidos por el combustible, que a su vez generan nuevos gases que al calentarse se vuelven a inflamar, repitiéndose el proceso sucesivamente. Esto último, junto con los tres factores anteriormente citados, forman lo que se llama el tetraedro del fuego.

También tenemos que tener en cuenta los elementos que intervienen en un fuego. En primer lugar, habláramos de los combustibles, que son aquellos materiales que pueden ser oxidados o que pueden arder. Para ello, deben emitir vapores o gases, aunque a temperatura ambiente nos los encontremos, según su estado físico, en forma de sólidos, líquidos o gaseosos

En segundo lugar, destacan los comburentes, que son aquellas sustancias que al mezclarse con el combustible provocan la combustión de este último. El más frecuente es el oxígeno, aunque hay otros. Identificar los comburentes y separarlos de los posibles focos de un incendio es imprescindible para que no alimenten el fuego.

En tercer lugar, hablaremos de la energía de activación, que es el calor necesario para situar la mezcla “combustible-comburente” en condiciones de temperatura suficiente para su combustión, y es proporcionado por los llamados “focos de ignición”. Y por último hablaremos de la reacción en cadena, que es el fenómeno por el cual el mismo fuego produce su propia alimentación.

Otro aspecto para tener en cuenta es el calor que se produce en la combustión se propaga de tres formas. En primer lugar, por Radiación que resulta de la emisión continua de calor a través de ondas. También por conducción, que es un mecanismo de intercambio de calor que se produce de un punto caliente a otro más frío, a través de un medio conductor. Y por último por convección, que es el proceso de transmisión de calor a través de un fluido en movimiento.

Por último, vamos a ver los sistemas de extinción, que son tres. En primer lugar, por enfriamiento, que consiste en bajar la temperatura de activación del fuego. En segundo lugar, por sofocación, que es eliminar comburente que facilita la oxidación y por tanto el fuego. Y en tercer lugar la eliminación del combustible o materia susceptible de arder.

Los sistemas de extinción son los más importantes, y es imprescindible tener los extintores en regla, ya que de otra manera estaríamos incumpliendo la Ley de Riesgos Laborales, y además poniendo en riesgo la seguridad de trabajadores y clientes. Para saber si los extintores cumplen la normativa hay que acudir a empresas como Extintores Balsamar, una empresa líder en la venta y servicio de material de seguridad contra incendios en la zona de Barcelona Y Girona, que destaca por la respuesta rápida, profesional y comprometida hacia sus clientes.