Traductor Jurado, una interesante opción

7 noviembre, 2017
Traductor Jurado, una interesante opción

El mundo de la franquicia es enorme y cada vez se va ampliando más. Una de las opciones para montar un negocio son los traductores jurado. Para ello vamos a hablar un poco del trabajo y de qué es realmente.

Ser traductor jurado es un negocio que puede tener una elevada rentabilidad para muchos, puesto que es una profesión de alta demanda y la competencia es más baja de lo que pudiésemos pensar. Existen muchas personas que son traductores, pero no tantos pueden decir que son traductores jurados.

Si uno quiere ser traductor jurado, debe formarse y aprobar un examen a tal efecto. Esto lo que hace es que las personas que dan el paso, encuentran una competencia menor en su profesión, puesto que para algunas labores de traducción no es necesaria su presencia, pero en muchas otras sí que es necesaria la firma de un traductor jurado avalado a tal efecto.

De todas formas, el traductor jurado puede hacer cualquier trabajo de estos sin ningún problema en base a sus tarifas, puesto que no es solo un mero traductor, es una persona que tiene un papel destacado en la sociedad por el papel que desempeña a la hora de realizar sus funciones profesionales.

El trabajo como traductor jurado

En traductorjurado.org, expertos en traducción jurada, que son profesionales que llevan una dilatada experiencia dejan claro que una persona que se forma en esta profesión, tiene las competencias que se consideran necesarias para asumir las funciones y atender a las peticiones que lleguen, siempre y cuando el volumen de trabajo se lo permita, por lo que es posible especializarse realmente en ello mediante la creación de una agencia de traducción como traductor jurado. Estamos ante un negocio que tiene bastante futuro, tanto a día de hoy como en años venideros, puesto que se van a necesitar sí o sí este tipo de profesionales en un mundo cada vez más interconectado.

Si se quiere trabajar como traductor jurado, lo que hay que hacer es darse de alta en autónomos y proceder a cumplir todas las obligaciones en lo legal y lo fiscal, además de las pertinentes obligaciones económicas que tiene cualquier autónomo. Es posible también trabajar mediante una agencia de traducción.

Cuando se presentan documentos en una lengua extranjera en organismos oficiales, caso de la universidad, la administración, un notario o un juzgado o una notaría, hace falta acompañar al documento su traducción. La última tiene que certificarse como una traducción veraz y exacta respecto al texto original.

Para que se pueda hacer esto, se necesita la figura de un profesional, que no es otro que el traductor jurado, un traductor que lo habilita es Ministerio de Asuntos Exteriores para poder traducir documentos oficiales. Una traducción jurada tiene que llevar en cada página la firma, sello y certificación del traductor jurado, el cual tiene que dar fe de la fidelidad y exactitud en la traducción.

No debemos olvidarnos que, aunque la traducción jurada pueda hacerse en papel timbrado, su uso no lo requiere el Ministerio de Asuntos Exteriores, estando actualmente en franco desuso. En algunos casos puede que se acompañe de los documentos adicionales, caso de la Apostilla de la Haya.

Por lo tanto, las traducciones juradas, son las que tienen un carácter oficial, estando firmadas y selladas por los traductores jurados que habilita el Ministerio de Asuntos Exteriores, siendo este profesional el que tiene la responsabilidad de la veracidad y la exactitud de la traducción jurada, puesto que él mismo la firma y la sella.

La garantía de un profesional avalado por el Ministerio de Asuntos Exteriores

Al tratarse de un documento oficial, estando los organismos receptores seguros de que es una traducción exacta, estando los documentos debidamente traducidos y sellados, dando fe de que se corresponden con los originales, algo que no ocurre con las traducciones que no son oficiales.

Como has podido ver, la traducción jurada es un nicho de mercado no tan explotado como debiera y que permite actualmente que los traductores que se muevan bien pueden tener una gran vía laboral, tanto si emprenden su carrera en solitario como si montan una agencia o incluso una franquicia por varios puntos de España o de otros países.

Así que ya sabes, si eres traductor, las puertas están abiertas para emprendedores y profesionales.