Gestionar el feedback negativo adecuadamente

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Son muy pocas las personas a las que les gusta recibir críticas. Dentro del entorno laboral, a lo que antes llamábamos críticas, ya fueran constructivas o destructivas, ahora, se le conoce como feedback. Este término anglosajón, viene a significar retroalimentación y es uno de los más utilizados en las empresas como base de una buena comunicación entre empleados y altos cargos. Nuestros amigos de Kairos, expertos en recursos humanos y software de gestión empresarial, nos han hablado sobre como gestionar ese feedback negativo de la manera más conveniente.

Recibir malas noticias no es de gusto de nadie. Cuando las malas noticias se dan en el ámbito laboral y se recibe una evaluación negativa en lo que a desempeño y eficiencia respecta, pueden surgir sentimientos de vergüenza, frustración o impotencia con los que hay que lidiar. Sin contar el irremediable y creciente temor a perder el puesto de trabajo. Aun así, las críticas negativas, no tienen porque tomarse de manera destructiva, son necesarias para procurar un crecimiento profesional y el desarrollo personal propio.

La cuestión del feedback, obviamente, va en dos direcciones, la persona que lo da y la que lo recibe. Empecemos por hablar sobre como dar un feedback negativo de la mejor manera a los empleados y posteriormente, de como el propio empleado debe gestionar esa información.

Evaluar el desempeño de los empleados y en esa evaluación, los resultados indican que algo no funciona, lo mejor es dar ese feedback al empleado o plantilla por los siguientes motivos: mejora las habilidades referentes al liderazgo, ayuda en la alineación de las expectativas generales y hace que las personas que componen la empresa se sientan apoyadas y valoradas.

Dar el feedback de la forma correcta es tan importante como el hecho en si de reportarlo. Si la manera de darlo es incorrecta, puede verse dañada la reputación de la empresa y afectar a la persona que lo recibe. Por eso es necesario saber gestionar la información antes de compartirla, tanto como cuando se recibe.

Prácticas adecuadas para dar un feedback negativo

Según expertos en la materia, son siete las pautas recomendadas para procurar un feedback negativo de forma adecuada y constructiva.

En primer lugar, es conveniente elegir el momento para dar la opinión. Saber cuando es el momento adecuado y ser puntual a la hora de dar la información es esencial. En el momento en el que se detecte que algo no funciona en un empleado o hay que hacer cambios, lo mejor es hablar del asunto lo antes posible. Dentro de la dificultad que ofrece la conversación de por sí, cuanto antes se comunique, antes podrá resolverse el problema o actuar en consecuencia.

Asegurar que se controlan las emociones de ambas partes es por igual, fundamental. Es más difícil hacer una crítica constructiva cuando se siente estrés, o se esta nervioso o molesto. La persona que reciba el feedback, lo recibirá mejor si se encuentra en calma. Resultará mas sencillo para todos si el ambiente es relajado.

La conversación debe ser privada. No es adecuado hacer comentarios negativos delante de otros empleados. Hacer esto puede hacer que la persona evaluada se sienta humillada y reciba mal la crítica. Lo importante es hacer llegar el mensaje. Hacerlo de la manera errónea no hará más que desviar la atención ante la acción y no hacia el mensaje. Hablar en privado, lejos de miradas ajenas, creara un clima de confianza.

Deben evitarse los comentarios superficiales y hablar con objetividad. Algunos jefes, inician este tipo de conversaciones haciendo comentarios superficiales o procurando elogiar al empleado con objeto de suavizar. No es necesario inventar, la objetividad y la claridad evitan la confusión que se puede crear si se elogia a un empleado al que se esta diciendo que algo no funciona.

Claridad y especificidad. Hay que comunicar lo no esta funcionando de forma que la persona, entienda lo que se le dice. No basta con decir lo que se ha hecho mal, hay que mostrar el que y el porque esta mal hecho para que se corrija.

Enfocar la información en el comportamiento y no en la persona. Hacer ver cual es el comportamiento en concreto que se debe modificar. De esta manera, quien reciba el feedback negativo no se pondrá a la defensiva ni se sentirá atacado.

Por último, conceder un espacio al empleado para que hable tras recibir las críticas negativas. Mantener una conversación al respecto, tras exponer los hechos y acciones que hay que modificar, permitiendo a la persona que hable de su punto de vista y exprese su opinión, demuestra que se valora lo que tenga que decir.  El empleado, agradecerá este gesto y se sentirá valorado en lugar de asediado.

Consejos para encajar el feedback negativo

Hasta los más grandes han recibido críticas. Nadie escapa a un feedback negativo en lo que a nivel empresarial respecta. Los grandes directivos y empresarios, llevan a sus espaldas un largo recorrido que no esta exento de críticas. Críticas que han utilizado para aprender, avanzar y llegar a donde están. Un buen profesional, es aquel que sabe encajar y tratar los problemas y críticas negativas de manera efectiva. Los consejos que nos proporcionan para recibir bien las críticas son aplicables a todo aquel que reciba un feedback negativo.

No responder de forma inmediata es esencial para poder gestionar bien la información recibida. Tras recibir el feedback, no es conveniente refutarlo, excusarse o culpar a terceros. Tomar un tiempo para asimilar la información, pensar en ella y reflexionar, ayudará a dar una respuesta más sensata y adecuada. Este proceso de reevaluación cognitiva, como lo denominan los psicólogos, consiste en una técnica de regulación que ayuda a analizar lo ocurrido y le confiere otro significado, haciendo que se haga una gestión más asertiva frente al impacto emocional.

Gracias a esta técnica, se puede evaluar la crítica de forma útil y aplicarla para optimizar los procesos de trabajo.

Disculparse lo justo. Cuando se comete un error, es fundamental disculparse. De este modo, se demuestra que se da importancia a la valoración recibida y que se tiene intención de rectificar. No obstante, disculparse cuando no se tiene la responsabilidad de lo ocurrido, puede conseguir el efecto contrario y proyectar inseguridad e ineficacia, perjudicando a la vez, la autoconfianza.

Ante la inminente negación que surge como respuesta ante cualquier crítica negativa, cabe preguntarse a uno mismo lo que tiene de verdad. Analizar la situación y cuestionar el planteamiento recibido, sin caer en la crítica destructiva, proporciona una idea de como estas haciendo tu trabajo y mejorarlo.

Aprender de esas críticas. Para tener éxito en el plano laboral, es esencial y fundamental aprender de las críticas recibidas. Convertir las críticas negativas en algo constructivo o destructivo, depende de como se gestione y lo que se haga con la información. En lugar de centrar la atención en que nos ha dicho algo negativo, es mejor centrarla en el como mejorar esos aspectos.

Por último, no darle demasiadas vueltas al asunto. A lo largo de toda la vida laboral, vamos a pasar por numerosos feedback negativos a los que enfrentarnos. Aceptar las críticas con asertividad y eliminando las observaciones destructivas, se consigue utilizar la información como recurso clave para avanzar. Una vez corregido el fallo, no hay que volver a él.

La importancia de un feedback negativo

La retroalimentación es una parte esencial dentro del entorno laboral. Gracias al feedback, se pueden elaborar métricas de desempeño, definir los objetivos (o redefinirlos) y verificar el progreso que sufren las actividades y proyectos en los que se esta involucrado.

Recibir críticas es necesario, tanto positivas como negativas. Lo más importante es que se hagan de forma empírica y sirvan como herramienta para avanzar. En el caso del feedback negativo, pese a que cueste aceptarlo, a nadie le gustan este tipo de críticas, hay que tener en cuenta su necesidad. Gracias a este tipo de observaciones se identifican las áreas en las que hay que profundizar y aprender para mejorar.

Hacer un feedback negativo no tiene que ser sinónimo de destrucción. Más bien, al contrario, ha de ser constructivo y esclarecedor. De este modo, se evitan confusiones y minimizan los errores. El abordaje del mismo, debe manejarse de manera adecuada y tacto para no motivar una perdida de confianza y motivación por parte del receptor.

Utilizando el enfoque correcto y adecuado a la hora de realizar un feedback negativo, se favorecen los cambios en los procesos y procedimientos de trabajo. Se promueven las mejoras en los productos y servicios ofertados y se fomenta el trabajo en equipo. Al mismo tiempo, se impulsa la transmisión de conocimientos de unos a otros y se propicia el desarrollo profesional de los empleados y el equipo de trabajo.

Es importante compensar el feedback negativo y motivar a los trabajadores mediante dinámicas grupales u otras técnicas de motivación que pueden ser útiles a la hora de gestionar las malas críticas.

Mantener una buena retroalimentación dentro del entorno laboral, propicia un buen clima en el lugar de trabajo. Gestionar bien el feedback, tanto por parte del emisor como del receptor, es fundamental para que la empresa, avance.

 

 

 

 

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