Las empresas españolas tienen dificultades para encontrar directivos.

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Directivo para pyme

La Confederación Española de Pymes (CEPYME) señala que el 53% de las pymes de nuestro país tienen problemas para  cubrir vacantes de puestos de trabajo cualificados. Las empresas no encuentran directivos. ¿Por qué sucede esto?

Parece una contradicción. Tenemos la generación mejor preparada de la historia, con unos niveles de paro juvenil del 29% (desproporcionados) y, sin embargo, las empresas dicen no encontrar talento.

El periódico El Economista subraya que el 73% de las empresas tienen dificultades para cubrir los puestos de trabajo vacantes. En especial, los más cualitativos. Los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo están muy bien preparados, pero carecen de experiencia. ¿Pondría una empresa en manos de un licenciado universitario, aunque tenga 3 másteres, la dirección de un departamento importante? Parece una posición un poco Kamikaze. Sobre todo si para el candidato es su primer puesto de trabajo.

Hasta hace poco, por lo menos en la pequeña y mediana empresa, las empresas formaban a sus directivos. Entre su personal mejor preparado y el que mejor se identificaba con los objetivos de la empresa, iba formándolo poco a poco a los ejecutivos hasta que estaban preparados para ocupar puestos de responsabilidad.

Dentro de los departamentos se realizaba un trabajo de formación. El directivo formaba entre su equipo al que sería su sucesor.

El carácter dinámico de la situación económica actual ha cogido de improviso a las empresas. El mundo evoluciona muy de prisa y no hay tiempo para preparar el relevo. Las empresas se encuentran de repente con un mercado altamente globalizado, digitalizado y móvil. Necesitan con urgencia profesionales cualificados que estén a la altura. Sin embargo, no pueden dejar estos retos en manos de cualquiera. Este es el dilema que se halla en el fondo de esta cuestión.

Cambio de paradigma en los profesionales jóvenes.

Fernando Martín, fundador de A.M.G. Interim Managers, una agencia que ofrece servicios de dirección  externos y temporales a las empresas, señala que los profesionales jóvenes no se identifican con el modelo de contratación tradicional.

Antes, cualquier profesional, aspiraba a desarrollar su carrera profesional en una empresa en concreto. Para él, la seguridad de un puesto de trabajo estable y la identificación que llegaba alcanzar con los objetivos y filosofía de la empresa, era motivo suficiente para intentar prosperar dentro de la misma compañía.

Esta aspiración no convence a la nueva generación de profesionales. Son jóvenes que han visto con sus propios ojos la incertidumbre: la crisis del 2008, en la que se destruyó tejido productivo; la pandemia del COVID, en la que el mundo, literalmente, se paró; y la situación actual, marcada por la inflación y las guerras. Se han dado cuenta de que nada es para siempre. Han forjado, lo que algunos sociólogos llaman “La generación de los nómadas digitales.”

Ahora, lo que más motiva a un joven profesional no es que una empresa concreta vaya reconociendo sus méritos;  sino enfrentarse a retos apasionantes y superarlos: Poner en marcha una Start Up, digitalizar por completo una empresa y luego otra, batir récords de facturación en un sector y repetirlo en otro totalmente diferente.

Hasta que no haya una adecuación entre la generación actual de profesionales y las empresas que venían de antes, las compañías van a tener un serio problema para encontrar a sus directivos.

Esto ha hecho que irrumpan con fuerza las agencias de managament empresarial. Equipos cualificados que se cogen la dirección de una empresa por un tiempo determinado. Estas empresas se mueven por la consecución de unos objetivos en unas etapas. En definitiva, lo que buscaría una empresa con su personal de dirección, pero que al no poder disponer de él, debe contratarlo de fuera.

El perfil de un directivo.

Frente a lo que se pueda pensar, para dirigir una empresa, o un departamento empresarial, lo más importante no es la formación del candidato. Hay una serie de rasgos de personalidad y carácter que son fundamentales para ocupar un puesto directivo. Estos son los más destacados:

  • Resiliencia. Capacidad para recuperarse rápidamente de las adversidades y adaptarse a los cambios. La resiliencia permite a los directivos enfrentar desafíos y contratiempos sin perder la motivación.
  • Dinamismo. Entusiasmo para llevar a cabo las tareas diarias y motivar al equipo. Un directivo dinámico mantiene a su equipo cohesionado y promueve un ambiente activo de trabajo.
  • Liderazgo. Habilidad para inspirar y guiar a los demás hacia la consecución de los objetivos. Un buen líder es esencial para dirigir equipos, tomar decisiones y fomentar un ambiente colaborativo.
  • Visión estratégica. Las empresas valoran positivamente que sus directivos tengan una visión de futuro, y no que se queden en el corto plazo. Esto permite que los ejecutivos tomen decisiones que darán más consistencia a la empresa.
  • Comunicación efectiva. Esto consiste en la habilidad para transmitir ideas y decisiones de manera clara y persuasiva. La comunicación efectiva asegura que todos los miembros del equipo trabajen al unísono y comprendan las metas y expectativas.
  • Toma de decisiones. La capacidad para evaluar situaciones, considerar opciones y tomar decisiones de manera eficiente, es otra de las habilidades apreciadas por las empresas. Los directivos deberán tomar decisiones complicadas y difíciles, a menudo bajo presión. Esto es algo para lo que todo profesional no está capacitado o dispuesto a hacer.
  • Integridad. A veces vemos el mundo de la dirección de empresas como un nido de tiburones. Parece que lo importante es alcanzar los objetivos, dando igual el cómo. Esto no es así. La honestidad y la integridad son dos valores en alza que construyen confianza y credibilidad, tanto dentro de la empresa como de cara hacia el exterior.
  • Adaptabilidad. La capacidad para ajustarse a las nuevas condiciones y cambiar de rumbo cuando sea necesario es fundamental en los tiempos en los que vivimos. La sociedad y la economía viven en frenética movilidad en la era digital. La capacidad de adaptación es clave para que profesionales y empresas no se queden fuera de juego.
  • Capacidad de delegación. Este es uno de los problemas que enfrenta el ser humano. Queremos hacerlo todo nosotros para que salga según nuestras expectativas. En el marco de una empresa, esto es materialmente imposible. Sobre todo, cuando la empresa está creciendo o tiene ya cierta envergadura. De ahí, que la capacidad para delegar sea una cualidad admirada entre los ejecutivos.
  • Manejo del estrés. Esta es una de las situaciones que hace que muchos candidatos a ejecutivos se pierdan por el camino. Un directivo debe tener la capacidad de mantener la calma y ser eficaz en todo momento. En muchas ocasiones deberá trabajar bajo presión.
  • Orientación a resultados. Que el profesional tenga el foco puesto en alcanzar objetivos y metas concretas es fundamental. Al final, la validez de una dirección no la da la formación del directivo o su habilidad para expresarse, sino los resultados que ha conseguido.
  • Aprendizaje continuo. Por último, la disposición del profesional para adquirir nuevos conocimientos y su adaptación a los cambios tecnológicos es fundamental para realizar tareas de dirección de empresa.

Directivos para nuevos sectores.

El mundo ha cambiado tanto en tan poco tiempo que ahora se exigen profesionales cualificados para dirigir sectores económicos donde antes se les daba menos importancia.

Un ejemplo de ello es el sector de la logística, curiosamente, uno de los que más directivos demanda. Hace 20 años, una empresa, para transportar sus mercancías, contrataba a otra empresa de transporte y se olvidaba de todo. Hoy en día, el nivel de tráfico de mercancías que se ha alcanzado con el comercio electrónico y con internet, hace que el tema de la logística esté controlado al milímetro. Desde la recogida del cargamento hasta el almacenamiento temporal en centros logísticos, pasando por los trámites aduaneros, debe estar supervisado al milímetro para que las mercancías lleguen a su destino en el tiempo deseado.

Diferentes directivos para cada comunidad autónoma.

Por lo general, las ingenierías, el sector tecnológico y los licenciados en administración y gestión de empresas son los perfiles más solicitados para ocupar puestos directivos en España. A pesar de eso, algo que nos ha llamado la atención es que el sector para el que van dirigidos varía de unas comunidades a otras. Lo cual  influye en su formación.

Así, por ejemplo, el portal de empleo Infobae señala que mientras en Aragón lo que más se busca, en puestos de trabajo altamente cualificados, son verificadores de calidad y planificadores logísticos, en Baleares se demandan ejecutivos relacionados con hostelería, especialistas en Customer Experience y directivos de banca.

En Madrid se buscan perfiles STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), así como directores de centros sanitarios y especialistas en ciberseguridad; mientras en Cataluña, además de ingenieros, lo que más se demandan son directores de marketing digital.

En Euskadi, algo que nos ha sorprendido es que se solicitan expertos en oficina técnica y determinadas regiones como Extremadura y Castilla – León manifiestan una evidente necesidad de perfiles tecnológicos.

El carácter dinámico de la economía actual hace que las empresas requieran directivos versátiles. La adaptabilidad y flexibilidad van a ser dos rasgos decisivos a la hora de buscar talento para dirigir las empresas.

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