¿Qué es un PLV y cómo ayuda a una franquicia?

17 octubre, 2019
¿Qué es un PLV y cómo ayuda a una franquicia?

En el momento en que una empresa necesita aumentar las ventas de una serie de productos, una de las mejores formas es buscar un estrategia comercial y publicitaria que ayude a que lo consumidores compren el producto.

En un campo como es el de marketing, a esto se le llama publicidad en el punto de venta o PLV. Lo que se pretende con ello es que los consumidores se sientan atraídos por las ofertas y diversos expositores que encuentren en el comercio como en la fachada exterior para que así se sientan más atraídos los compradores potenciales dentro del establecimiento. En Artesanías Oviedo son de la opinión que las alternativas que tienen ahora los clientes a la hora de usar los PLV que ellos fabrican, son múltiples y dependen mucho del negocio que se trate o el presupuesto disponible para la campaña publicitaria que se tenga, algo que se puede extender al resto de empresas del sector.

Los PLV que más se usan en los comercios, por lo general se dividen en dos categorías distintas:

  • Una depende del tamaño que lleguen a ocupar los expositores PLV: Grandes, medianos o pequeños
  • Otra depende del material que se use en el PLV, que puede ser cartón o metal

 

¿Cuál es el tamaño ideal de un PLV para un comercio?

Siempre esto está sujeto a una gran subjetividad, pues va a depender del producto o de la distribución de la tienda en los diferentes expositores que tengamos como publicidad en el punto de venta.

En el caso de los productos de gran tamaño o los que están situados en zonas amplias, los PLV de gran tamaño son los más adecuados, puesto que van a presentar de mejor forma los productos y a la vez captarán mejor la atención de los propios consumidores, ya que un PLV de menor tamaño puede llegar a pasar desapercibido cuando tenga que competir en lo visual con otros productos en las estanterías del propio local.

Si hay pocos productos contra los que estar compitiendo o el espacio que hay es limitado, la publicidad en el sitio de venta que más eficacia va a tener será la de PLV de tamaño intermedio o reducido.

Como ejemplo de ello, en los mostradores en los que se va a cobrar a los clientes, puede venir bien un PLV de cartón pequeño, mientras que, si se va a un gran pasillo, lo mejor es un PLV de metal o cartón de tamaño importante que destaque los productos e incrementa las ventas.

¿Cuándo es mejor optar por los PLV de cartón?

La alternativa de utilidad publicidad en el lugar de venta de cartón es la que tiene mayor popularidad, tanto para los comercios que acostumbra a cambiar frecuentemente sus campañas de publicidad como los que tiene un presupuesto verdaderamente limitado y lo que quieran es ir reduciendo los costes, pero sin que haya sacrificio de calidad en los procesos.

Hay que señalar que los PLV realizados en cartón cuentan con una vida útil que puede ser más de 6 meses en condiciones óptimas, lo que hace de ellos una alternativa de lo más económica, pero que puede ser altamente duradera a corto plazo para los promociones temporales en las que se quieran realizar.

 ¿Cuándo es mejor usar PLV de metal?

Si los productos que una empresa quiere promocionar tienen gran peso, aquí los de cartón no van a valer, por lo que lo mejor que podemos hacer es optar por los de metal. Pese a que el cartón sea un buen soporte para muchos productos porque puedan tener una estructura interna capaz de soportar el peso, la vida útil va a ser más corta si tiene que estar soportando gran peso.

Los PLV de metal es una opción interesante, pues van a durar mucho más, de hecho, no es difícil que duren años en magnífico estado.  Una opción también recomendable para las empresas que quieran tener publicidad en el punto de venta permanentemente, puesto que los de metal se conservan realmente bien.

Los expositores de metal podemos volverlos a usar en varias campañas de carácter promocional muchos años, pues solo hay que ir cambiando las impresiones y el distinto material gráfico que puedan llegar a tener cuando se compren.

Para ello, solo hay que cambiar la impresión, pegar otra encima y así poder usar el mismo PLV de metal durante años sin que haya que estar comprando otro.

Los PLV son importantes para todo negocio, por lo que, tanto si tenemos una franquicia como si es un negocio clásico suelen dar buenos resultados, siempre que se acompañen, claro está de productos competitivos.